En 2024, la crisis económica golpeó con fuerza a los hogares colombianos. Según cifras reveladas recientemente por el Ministerio de Justicia y del Derecho, más de 50.000 personas acudieron al mecanismo de insolvencia personal para declararse en quiebra, una cifra que refleja el impacto de la inflación, el aumento en las tasas de interés y la pérdida de poder adquisitivo que marcó el año pasado. Este fenómeno ha encendido alarmas sobre la salud financiera de las familias en el país.
El aumento de reportes de insolvencia no es un hecho aislado. Expertos coinciden en que las tasas de interés, que alcanzaron niveles históricos, junto con un elevado costo de vida, llevaron a muchos ciudadanos a una situación insostenible, en la que sus ingresos fueron insuficientes para cubrir deudas adquiridas. La dificultad para renegociar créditos, especialmente hipotecarios y de consumo, también ha sido un factor determinante en esta situación.
¿Qué significa declararse en quiebra en Colombia?
El mecanismo de insolvencia personal, regulado por la Ley 1564 de 2012, ofrece a los ciudadanos en crisis financiera la posibilidad de renegociar sus deudas con los acreedores. Este recurso busca evitar el embargo de bienes o la pérdida de propiedades, promoviendo acuerdos que les permitan reorganizar sus obligaciones. Sin embargo, el estigma social que acompaña este proceso ha sido históricamente una barrera para que más personas lo utilicen, aunque las cifras recientes indican un cambio en esta tendencia.
Factores económicos detrás del problema
El panorama económico en 2024 fue complejo. El desempleo, aunque con ligeros descensos en ciertas regiones, no logró compensar el encarecimiento de los productos básicos y los servicios. Además, los altos costos en créditos hipotecarios y de consumo llevaron a muchas familias a la insolvencia, al no poder sostener los pagos mensuales.
Por otro lado, sectores como el comercio y las pequeñas empresas también sufrieron el impacto, con numerosos emprendedores que recurrieron a este mecanismo para mitigar las consecuencias del endeudamiento excesivo frente a la caída en sus ingresos.
Perspectivas para 2025
Aunque el Banco de la República ha señalado que el ajuste en las tasas de interés podría aliviar la presión en los créditos, los expertos advierten que la recuperación será lenta. Se requiere de una estrategia integral que fomente el empleo, aumente los ingresos familiares y promueva una cultura de ahorro para garantizar una estabilidad financiera a largo plazo.
La tendencia de insolvencia en Colombia evidencia la necesidad de educación financiera y de políticas públicas que respondan a las realidades de los hogares en crisis. Mientras tanto, el mecanismo de quiebra sigue siendo una herramienta esencial para que miles de colombianos puedan reconstruir su estabilidad económica.